12.3.26

La Carcoma del Consenso: Crónica de un Odio Heredado

 El otro día, me encontré al pie del Parque Centenario, en un pequeño plantón donde diversas organizaciones sociales y el Partido Comunista Ecuatoriano unieron sus voces. Entre el ondear de las banderas y las pancartas, el aire se llenaba de consignas necesarias: la denuncia por la expulsión de los representantes cubanos, la crisis en Irán y el genocidio en Palestina. Se hablaba de la incompetencia de Noboa, actuando como un títere de un Trump mediocre, quien a su vez parece arrodillarse ante el gobierno sionista de Israel.

Pero en medio de esa claridad política, surgió el ruido.

De repente, un muchacho en una motoneta cruzó frente a nosotros. Sin detenerse a debatir, sin la menor intención de entender, escupió un grito: "¡Viva Israel! ¡Abajo Palestina! ¡Muera el comunismo!". No era un argumento; era un insulto cargado de una rabia que no parecía suya, sino una copia mal grabada de lo que escucha en otros lados. Poco después, otra persona (alguien de mi edad, pero con la mirada perdida y la apariencia descuidada de alguien perdido en las drogas) se limitó a insultarnos mientras pasaba de largo.

En medio de ese par de voces llenas de odio sin razonamiento, y de los cientos de personas que nos miraban de reojo mientras seguían de largo, pude fijarme en lo pequeño de nuestro grupo. En ese instante, me di cuenta de que la maldad había ganado al instrumentalizar la ignorancia, el miedo y las redes sociales; alimentando ese fanatismo y la desesperación de muchos por tener la razón y, algún día, pertenecer a esos mismos grupos de poder. Pero no dejo de preguntarme en el fondo: ¿Cómo, siendo ellos, parte del pueblo que sufre, se llega a amar la cadena que el poderoso te impone y que te aprieta el cuello?




El Triunfo de los Tontos Útiles.

Lo que presencié no fue un choque de ideologías, sino el éxito rotundo de una maquinaria de ingeniería social. Las élites(como dice uno de mis seguidores en TikTok), los dueños del capital y los medios de comunicación han logrado algo magistral y aterrador: crear una legión de tontos útiles.

Se trata de gente que no sabe lo que sucede, sino lo que le cuentan; aprenden a medias, sin ganas ni interés, permitiendo que quienes ostentan el mando les dicten qué pensar. Han sido alimentados con un relato masticado donde el opresor es el héroe y el que resiste es el villano. Para el poder, no hay herramienta más valiosa que un ciudadano que defiende los intereses de los millonarios mientras su propia mesa está vacía.

Muchos aún creen que las dictaduras son como las de antes, con golpes militares al estilo de Pinochet. Sin embargo, no ven que, así como la tecnología hoy nos permite ver de cerca la crueldad contra el pueblo, las formas de perpetuarse en el poder también han evolucionado. Estamos ante dictaduras solapadas: regímenes que manejan congresos, asambleas e incluso jueces para condenar a sus contrincantes y liberar a quienes les son útiles. Todo para mantener al pueblo con la cabeza baja, mientras culpan a otros de las fallas del gobierno actual.


La Deshumanización como Deporte.

Es escalofriante ver a gente de mi generación y a personas aún más jóvenes apoyar la tortura y el genocidio o, peor aún, limitarse a protestar mediante videos de internet y bajar la cabeza en las calles. El sistema les ha extirpado la empatía mediante el miedo y la desinformación. Si logran que no veas a un niño palestino como un ser humano, han ganado. Si logran que creas que protestar contra un gobierno local es "atacar el orden", han ganado.

Esa agresividad en la motoneta, ese insulto vacío de quien ha perdido el rumbo, es la carcoma de la que a veces hablo en pequeños circulos. Es ese parásito invisible que se come la estructura moral de nuestra sociedad desde dentro, dejando solo una cáscara de prejuicios y obediencia ciega.


El Rol de la Mirada Crítica.

Estar en esos eventos, recibir el insulto de frente, es recordar por qué escribimos y por qué disparamos la cámara. No lo hacemos por el aplauso de la élite, sino para dejar constancia de la verdad bajo los escombros.

Criticar al poder es el verdadero logro de un pueblo, porque finalmente la gente debería ser representada por sus gobernantes, no ser ellos quienes solo respondan a unas élites millonarias. Es inaceptable que mientras el desempleo nos asfixia (y no, el empleo informal no cuenta como solución), los mismos de siempre viajen a Miami a comer helados mientras en nuestras calles hay gente durmiendo con hambre.

A medida que ellos sigan fabricando ignorancia para sostener su estatus, nosotros debemos seguir, no solo en internet, sino también en las calles denunciando y reclamando. Porque el insulto del ignorante es, en el fondo, la prueba más clara de que estamos señalando el lugar correcto.





No hay comentarios:

Entrada destacada

¿Ebooks para latinoamerica?

Adoro el olor de los libros. El sentir la portada de los libros, comics o novelas gráficas en mis manos es algo casi mágico que crea una c...