Mostrando entradas con la etiqueta spanish. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta spanish. Mostrar todas las entradas

6.12.24

El círculo invisible

Por: José Antonio de la uadra

 Salgo con mis manos desnudas,

Mis sueños rotos astillados entre los dedos,

A mendigar un oficio,

Una oportunidad para barrer la suciedad del mundo,

Y tal vez llenar mi panza,

Pero la puerta no se abre,

Tiene un letrero colgado que dice:

“Solo para elegidos”.

¿Qué experiencia me piden

Cuando mi experiencia es sobrevivir

En la miseria de los que nunca tuvieron un padrino,

Un tío dueño de la empresa o una familia con dinero?

El piso barrería con mis propias lágrimas

Si tan siquiera me aceptaran.

Pero ahí están ellos,

Con su sonrisa de plástico,

Su apellido como llave maestra,

Su traje de tres piezas planchado por las manos de su empleada,

Esos que nunca supieron de hambre.

Ahí están,

Cargando la herencia del privilegio,

La experiencia de no haber hecho nada.

Mientras yo,

Y tantos como yo,

Con mi diploma de barro,

Mis uñas gastadas por la necesidad,

Me quedo mirando desde afuera,

Golpeando la puerta que nunca se abre,

Esperando que algún día

El ciclo invisible se quiebre.

Pero el círculo no se rompe.

Gira y gira como una ruleta amañada,

Una lotería donde el ganador

Es siempre el sobrino del dueño.

Y yo,

Me quedo aquí,

Afuera,

Gritando contra un mundo que no escucha,

Barrido por el viento de la indiferencia.





3.8.24

Adiós en el Umbral de la Noche


En el crepúsculo de estrellas moribundas,

donde los secretos se funden con el vacío,

nos encontramos en entre la noche y el día,

En la esquina donde luna dibuja runas siderales.

Tus palabras fueron ecos en el vacío estelar,

se entrelazan con el murmullo de mis antiguas historias,

mientras la sombra de un ave nocturna

se enciende en llamas para iluminarnos el camino que dejamos atrás.

Con cada paso, los relojes, suspiran sin tregua que el fin esta llegando,

Y a nuestro alrededor los recuerdos flotan como partículas de polvo,

en un ballet de luces que se apagan al alba.

Tus ojos me observan, 

reflejando la dicha y tristeza de un destino compartido,

mientras el cáliz del adiós se llena

de lágrimas que se convierten en estrellas fugaces.

El jardín de nuestras memorias esta siempre en flor,

Mezclando los susurros del pasado con el perfume de la ausencia,

Hasta marchitar lentamente el árbol de nuestra felicidad transfigurándolo en lágrimas de cristal.

Estiramos los brazos para alcanzar el sendero que conduce a la eternidad,

donde las promesas,

se desvanecen en un cielo sin vida.

Y así, en el abrazo de un último crepúsculo,

nos despedimos sin palabras,

mientras las constelaciones, testigos silenciosos,

se ciñen a nuestros corazones como un conjuro de despedida.




8.3.24

Los gatos lectores

 






Érase una vez dos gatos de piel azul como el cielo diurno que amaban leer. Sus nombres eran Percival y Opalo. Rechazados por ser diferentes, se refugiaron en una cueva hasta que fueron adoptados por una niña llamada Ana, hija de una bibliotecaria y un escritor.


Por un tiempo eran felices escuchando las historias que Ana y sus padres narraban o jugando entre ellos. Hasta que un día, a principios del invierno, Percival y Opalo, luego de aprender a leer el idioma de los humanos, se acercaron a su árbol favorito donde un cuervo ciego había dejado caer un enorme libro, el cual emocionados intentaron leer. A mitad de su lectura se fijaron en una luz brillante que se posó en la rama más alta del árbol la cual parecía atrapada. Curiosos dejaron el grueso libro y al acercarse pudieron ver a una criatura mágica. ¡Era un hada!

- ¿Que hacemos? ¿Nos la comemos? - pregunto Opalo.
- No seas tonta, vamos a ayudarla - dijo Percival sacudiendo las ramas y liberandola.

El hada agradecida les dijo que les concedería un deseo. Los gatos de pelaje azul se miraron emocionados y empezaron a discutir en maullidos bajos imaginando posibles cosas que ambos deseaban hasta que llegaron a un acuerdo ronroneando felices.

- Deseamos poder leer cualquier libro que queramos sin importar el idioma y poder entenderlo - dijeron al unisono.
- Concedido - exclamo la pequeña hada tocando con suavidad la rosada nariz de los dos gatitos - Ahora pueden leer cualquier libro que toquen.

Percival y Opalo estaban muy emocionados. Bajaron del árbol y corrieron a la casa. Empezaron a leer todos los libros que podían encontrar.

Leyeron sobre animales, sobre aventuras, magia. Leyeron hasta que sus ojos se cansaron y cuando durmieron siguieron leyendo en sus sueños.

Cuanto más leían, más aprendían. Se instruyeron sobre el mundo que los rodeaba, diferentes culturas e idiomas.

Pronto los dos felinos de azul pelaje se convirtieron en los animales más inteligentes del bosque. Todos los habitantes del lugar que los conocían acudían a ellos en busca de consejo.
Un día, un grupo de animales llegó a ver a Percival y Opalo, quienes descansaban al pie del árbol donde su deseo fue concedido. Estaban preocupados por un incendio que se había producido en el bosque.

- Tenemos que hacer algo - dijo un ciervo.

- Pero, ¿qué? - preguntó un conejo.

- Allí estan Percival y Opalo mas que seguro tienen la respuesta - aseguro el ciervo.


Los animales fueron a verlos y les explicaron  explicaron sobre el incendio con la esperanza de ser salvados por ellos.
Percival y Opalo pensaron por un momento preocupados por su vida y la de su humana quien los cuidaba. Luego de unos instantes, recordaron un libro que habían leído sobre cómo apagar incendios.

Sacando sus uñas dibujaron indicaciones en la tierra dándole a los animales las instrucciones para que puedan apagar el fuego.

En cuanto los habitantes del bosque eliminaron el incendio se reunieron alrededor de Percival y Opalo para darles las gracias.
Los pequeños felinos estaban felices de haber ayudado. 

En ese momento se percataron que podían usar su amor por la lectura para hacer del mundo un lugar mejor.



Y vivieron felices el resto de sus días.
 


23.7.23

Destino Encadenado (poema)

 (Un viejo poema de mi autoria)


En la oscuridad del destino encontré,

Tus ojos,

La prueba del amor en su esencia,

Mi corazón yerto cobró vida de nuevo,

Mi alma marchita rejuveneció en tu presencia.

 

Tus labios hablaron susurros misteriosos,

Movimientos suaves,

Develando secretos profundos,

Que solo nosotros conocemos,

En mundos más allá del mundo.

 

Eres aquel a quien amo,

Sin conocerte del todo,

Una figura enigmática,

Un enlace sobrenatural,

Con ojos que ocultan misterios insondables,

Y labios que susurran promesas mortales.

El destino nos unió en esta danza oscura,

Para llenar mis días con una alegría siniestra,

Serás mi veneno y mi cura,

Hasta que el tiempo se desvanezca y la eternidad nos convoquen.




15.1.22

Historia con aroma a pan

 Artículo aparecido en la revista electronica: Misiva No 3 Sep. 2021


Recorriendo la carretera, mas allá de General Villamil, Playas existe un pueblo que alguna vez fue cantón llamado El Morro, el cual tiene su nombre gracias a un enorme cerro que se levanta como la torre de un castillo, allí la historia se confunde con el pan recién salido de un horno que lleva historia.



Para el viajero curioso y luego de recorrer los 8 km. Que separan Playas de El Morro tendrá en mente visitar la restaurada iglesia que data del siglo 18 o dar una vuelta con los delfines pero en medio del viaje, si pasa a la hora adecuada el aventurero podría toparse, justo antes de llegar a la antigua iglesia de San Jacinto con una aroma que lo llenara de nostalgia y hambre, siguiendo aquella fragancia a pan recién horneado el aventurero se encontrara sin percatarse al pie de una casa esquinera donde la historia se confunde con la tradición que aún vive en aquel lugar.

En una casa de arquitectura antigua existe un local esquinero, sin ningún letrero pero que cualquier habitante de El Morro puede señalar como La Panadería Tradicional también conocida como La Panadería de Don Bonny o San Francisco, el lugar, para quien lo ve por primera vez, no dice mucho de la historia que encierra aquel local pues a primera vista solo consiste en un mostrador metálico con fundas de panes, una pared de caña y una persona que atiende, pero las apariencias engañan.




El pan pequeño se vende de 6 a.m. a 8 p.m. y el pan grande se empieza a vender de 11 a.m. a 6 p.m.” afirma María Granados mientras va ingresando los panes a un enorme horno de barro donde se preparan los panes de dulce o sal para ser vendidos a un dólar cada uno “El pan se comienza a trabajar desde las tres de la mañana para que el pan pequeño del desayuno salga a las seis de la mañana, el pan grande se trabaja a partir de las siete de la mañana y se comienza a hornear desde las diez de la mañana hasta la una de la tarde"

Afirman que toda la familia hace las labores en la panadería encargándose algunos del horno, otro del mostrador y otros del reparto. “Nosotros somos la cuarta generación que atiende esta panadería, siempre en el mismo lugar desde hace casi 90 años” asegura María colocando otra tanda de panes en el amplio horno calentado por leña.




“Aparte del pan también hacemos roscas, quesadillas, cake” Afirman continuando con el trabajo de ingresar los panes en el antiguo horno y sacar los que ya están listos para dejarlos reposar en una mesa de madera cercana “El horno de barro es el horno original con algunas resanaciones” Afirmando que a pesar de su antigüedad y los temblores aun trabaja horneando los panes para la degustación de los pobladores de El Morro y otros lugares lejanos.

Y es que este pan, aunque el local no es tan llamativo como otros en las grandes ciudades, exporta su pan a países  como España, Chile, Estados Unidos y otras regiones donde probablemente, sin saberlo, prueban pan tradicional, amasado a mano como cuando se inició el local en 1920 aproximadamente.




A partir del mediodía carros de otras ciudades empiezan a estacionarse fuera del local preparándose para adquirir el delicioso pan           relleno de historia y tradición, muchos de ellos saben que detrás del humilde mostrador de metal moderno se encuentra el verdadero tesoro donde un horno y una familia resguardan una tradición llena de delicia para el paladar y el corazón de quien prueba este pan, patrimonio  de los paladares ecuatorianos y del mundo.

7.1.22

Imagen

 

¿Que es la imagen?

Un sueño,

Tal vez un poder,

Una forma,

Sin forma ni medidas,

Un fetiche,

Reflejado en el espejo de la sociedad,

Figuras deformadas,

Arrastradas,

Golpeadas,

Rechazadas,

Seres y momentos,

Que tal vez no eran tan perfectos,

Como nuestra mente supone.




Entrada destacada

¿Ebooks para latinoamerica?

Adoro el olor de los libros. El sentir la portada de los libros, comics o novelas gráficas en mis manos es algo casi mágico que crea una c...